
En realidad esta entrada debería llamarse elegir el panel solar adecuado para mi primera instalación de energía solar fotovoltaica (convertir luz en electricidad) porque es en los módulos solares que están a la venta actualmente donde la falta de buena información por parte de las empresas vendedoras al usuario particular (que no tiene apenas conocimiento técnico) da lugar a problemas inesperados a la hora de configurar una pequeña instalación de energía solar fotovoltaica para conectar unas luces de bajo consumo o pequeños motores y otras aplicaciones típicas de las casetas de campo y huerta que no tienen luz eléctrica.
De repente no encontramos un regulador de carga capaz de controlar el proceso de carga de nuestra batería, porque nuestro flamante panel solar que nos ha salido casi regalado, tiene una tensión de salida demasiado elevada y entre mis 12V en mi batería y los casi 50V de mi panel solar gigante se abre una brecha que me puede costar 600 euros en forma de un regulador de carga especial. Es cuando se dice que el collar sale más caro que el perro.
El origen del problema radica en la falta de ética de venta en este país, lo que lleva a un mercado donde lo barato suele salir caro, como se sabe. Desde que hace un par de años han bajado las subvenciones a campos fotovoltaicos, existe un largo excedente de placas solares de gran tamaño, construidas para inyectar alto voltaje en red, y que ahora se ofrecen a los particulares que necesitan cargar una simple batería de 12 voltios; y se venden a precios muy bajos por vatio y precisamente se 'venden' por su potencia en vatios, generalmente superior a 200W, pero nadie habla de los otros valores eléctricos importantes como el voltaje (V) y al fin y al cabo la corriente efectiva de carga en amperios (A). Para usar una metáfora, no son lo mismo 300 caballos en un camión que en un deportivo; su desarrollo es diferente. Lo mismo ocurre con las placas solares. No todo son vatios, veremos:
Para cargar una batería, necesito amperios. Y necesito una tensión de carga correcta, lo que se llama un potencial de carga. ¿Pero cuál es el handicap de estas placas muy grandes, potentes y muy baratas? Pues que están construidas para ser conectadas en serie entre sí con el fin de inyectar en la red eléctrica a tensiones muy elevadas, hasta 1000V, por lo que cada placa se ha diseñado para que tenga el máximo voltaje posible, entre 35V y 55V por lo general. Eso es muy útil si quiero sumar tensión (V) para transportar mi electricidad generada hacia y por la red eléctrica, pero es muy contraproducente cuando necesito cargar una batería de tan solo 12V, pues en realidad la placa solar grande me ofrece un exceso de voltaje, es decir un potencial demasiado grande entre los 12 voltios de mi batería y los 40 ó 50 voltios en la salida del módulo solar. Entonces de nada me sirven todos esos vatios, y ahora veremos por qué.
Una placa solar es un cargador, así que el valor que me importa conocer no son solamente los vatios, sino los voltios y al final los amperios de corriente de carga. Así, una placa de 250W con 45 voltios de tensión me ofrece escasos 5,5 amperios de corriente de carga. Pero además, los 45 voltios no los puedo pasar por un regulador de carga de 12V cuyo límite en la entrada es de 30V, porque lo quemo. E incluso en el caso de que encuentre un regulador de carga solar capaz de rebajar esos 45 V a 12V (suelen ser modelos caros), las pérdidas por transformación son enormes y no compensan. De esto nadie nos habla cuando nos están vendiendo vatios solares baratos.
Una placa solar diseñada para cargar una batería de 12V tiene como mucho 20V de tensión. Lo ideal son 17-18 V, un potencial correcto para la carga a 12V, ya que mi batería debe llegar como mucho a 15V, dependiendo del tipo. Así, un panel solar de 100W con 17 V me entrega 5,9 A de corriente a una tensión correcta. Con esta placa solar, que mide la mitad, obtengo más corriente de carga que con un monstruo de 250W! Es posible que en precio por vatio no pueda competir, pero es la placa que necesito, pues su fabricante la ha construido para cargar baterías a 12V, uniendo las celdas de forma que su voltaje sea el adecuado.
En resumen: no nos debemos dejar impresionar por el aparente 'músculo low cost' de las placas solares grandes y baratas que han inundado un mercado que no las necesita. Sus elevados voltajes reducen los amperios de corriente a valores similares a placas solares de la mitad de potencia en vatios y tamaño (la fórmula para averiguar cuántos amperios de corriente tengo es: W / V = A) y son perjudiciales para un regulador de carga solar de 12V.